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Estanys de Manyanet

El valle de Manyanet es otro de esos desconocidos valles pirenaicos que quedan bien lejos del bullicio. Hace unos meses intentamos hacer la ruta hasta los estanys del mismo nombre, también llamados de Llevata, pero era pleno mes de abril y salió un día gris, lluvioso y nublado por lo que tuvimos que dejarlo para otra ocasión. La verdad es que no hace mucha gracia tener que darse la vuelta, ya que la carretera que llega hasta el (hoy abandonado) pueblo de Manyanet es un poco tortuosa. A pesar de ello, fue un paseo interesante ya que la carretera sube muchísimo, casi hasta los 1.500m de altura a los que se encuentra el pueblo y por algunos tramos hay que tragar saliva para no sentir vértigo en zonas muy  aéreas y de espectaculares vistas hacia toda la Vall.

Pues bien, tuvimos la oportunidad de regresar por allí en pleno mes de junio, un día entre semana cuando no hay nadie en la montaña y disfrutamos de una jornada con todos los ingredientes pirenaicos. Torrenteras de agua bajando con fuerza debido al reciente deshielo,  un valle amplio y verde, con una vegetación exuberante desparramándose por todas las laderas de la montaña, con un calor al principio de la mañana que a medida que iba pasando fue dando paso a nubes, viento frio y justo al llegar a los estanys, un poco de lluvia y hasta granizo. Vamos, las cuatro estaciones en el mismo día. ¿Quien decía que esto solo pasaba en la Patagonia? Amigo, no hace falta irse tan lejos, bien cerquita, aquí en el Pirineo tenemos todavía zonas en las que es posible no ver más que vacas, torrentes, prados verdes y algún que otro refugio o cabaña de pastores. Lástima que si miras un poco hacia la izquierda se puede distinguir, aunque lejanos, los telesillas de Boí-Taüll, pero bueno, eso está en el otro lado y de momento aquí nada de toda esa parafernalia ha llegado aún.

Este valle está a la sombra de sus dos vecinos. Como decía, al oeste la Vall de Boí, turístico, esquiable, románico, pintoresco y muchas cosas más. A la derecha, al este, la Vall Fosca, tampoco muy muy conocido a no ser los que vivimos por la zona, pero con más tirón que Manyanet y con más hoteles, campings y servicios. Aquí en Mayanet poca cosa hay en cuanto a hostelería. Desde luego en la zona alta del valle nada de nada. Los pueblos de Manyanet y El Mesull forman un conjunto en los que alguna casa hay habitada en verano, pero nadie en invierno. Más abajo, Les Esglesies o la Mola d’Amunt tienen algunas casas rurales. Mención especial para Xerrallo, el pueblo cabecera del valle nada más dejar la N-260. Para ilustrar lo que puedes sentir cuando pasas por allí,  reproduzco lo que dice la Wikipedia al respecto: “Se llama Cherallo, Xerrallo en catalán, al fantasma del Pirineo, por la gran fábrica de cemento del lugar, que hace años permanece totalmente abandonada“. Todavía te sientes un poco peor cuando ves que ese pedazo de monstruo abandonado comparte lugar con unas viviendas no terminadas de segunda residencia con sus magníficas vistas frontales a la chimenea y a todo el complejo de cemento que se cae a cachos en medio de un paisaje desolador. Cuesta creer que a alguien se le ocurriera edificar ahí algo, pero cuando ves cosas como estas, comprendes porque a este país le pasa lo que le pasa en estos momentos.

En fin, volviendo a lo nuestro fue un bonito día para conocer este valle nuevo para nosotros, disfrutar de la montaña y darnos un buen palizón ya que a lo tonto fueron unas cuantas horas (unas 3:30h de subida hasta los Estanys, otras 2:30h de bajada) y unos 1.000 metros de subida y otros tantos de bajada. Y parecía que sería solo un paseíllo de nada, pero llegamos a los 2.500m como quien no quiere la cosa, con poco tiempo de comer el bocata, ponernos la capa ya que pronto comenzó la lluvia y el granizo y volver de nuevo al pueblo en una bajada interminable en la que el viento no dejó de azuzarnos continuamente.

¿No es un lujo que exista semejante flor?
Un valle pirenaico de los de siempre
Con sus torrentes
Sus caminos centenarios
Sus prados y montañas
Sus pequeños embalses naturales (la Bassa)
Sus señales de cruce de caminos
Anda, y la rubia de siempre!
Y el Lisensiado. Había que ir hasta allí arribota, donde están los neveros...
Y nada, en la foto siguiente ya estábamos. Siendo de Bilbao es para menos...
Comiendo el bocata con esta pinta de... no se qué...
Protegiéndonos de la lluvia, justo llegar y ZAS!, a llover!
Ommm, así de lejos parece que llevo turbante
Precioso valle, por si no lo había dicho ya
y preciosos caminos
Volviendo bajo la lluvia y el viento
Manyanet
y El Mesull debajo. Un lugar idílico

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Texto: ©Iñaki Barettini
Fotos: ©Iñaki Barettini (inakibarettini@hotmail.com)

1 comentario:

  1. Deixo aquí l'enllaç al folletó de "turisme" sobre aquesta excursió: http://www.pallarsjussa.net/pdfs/intineraris/05%20manyanet_cat.pdf

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