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Ultimo día en la Vall Fosca (5): Caminando por la nieve en Colomina

No podía haber un mejor final a nuestros días en esta zona que una excursión circular por los alrededores del refugio de Colomina con todos los ingredientes que puedes pedir en la montaña: un día soleado como pocos, un paisaje de lagos y montañas nevadas sublime, la mágica visión de los estanys convertidos en congeladas pistas de hielo y soledad absoluta durante las más de 4 horas que duró la ruta.

A todo esto hay que añadirle un poquito de picante y emoción con el peligro de caminar en zonas con más de medio metro de nieve sin raquetas, varias caídas en la nieve (¡sobre todo yo!) al tropezarme con los pantalones de los que ahora me sobra alguna talla, y la culminación de la bajada hasta Sallente con el peso y el cansancio acumulado. Fue así como fabricamos el cóctel para poner nuestro gran broche de oro a una semana inolvidable en la Vall Fosca.

Además quizá, quién sabe, por fin hemos oído los cantos de sirena pirenaicos y fue así como nos atrevimos a plantearnos hacer algo largamente soñado y tantas veces pospuesto: vivir en el Pirineo. Quien sabe si esta visita al final, habrá sido productiva y no solo montañeramente hablando...

¿Qué mejor que empezar con este espectacular amanecer visto desde el calorcito del refugio?


Y comenzar a caminar en la soledad de la nieve y los estanys


Aunque la cosa se complica más de lo esperado: medio metro de nieve tiene la culpa...


La llegada al Estany Frescau es impresionante: completamente helado. Muy fresco si, muy fresco...


Y nosotros la mar de contentos...



Seguimos, no sabemos muy bien por dónde, pero vamos encontrando hitos aquí y allá...


Y cuanto más tiempo pasa, más nos alegramos de haber salido a pesar del frio y la nieve




Nuestro objetivo es llegar al Pas de l'Os, a unos 2.500m, aunque esperamos que él no esté por allá...


 

Y una vez en él, ¡guau!, ¡vaya bajadita que nos espera!



En este tramo doy varias veces con mis huesos en el suelo, bueno, en el hielo más bien...


El Estany de Mar está ahí abajo. Un resbalón tonto y ¡zas!, ¡directo al congelador!


Hasta el punto que me canso bastante. A pesar de ello, cada vez que me doy la vuelta...


Me quedo ensimismado mirando el panorama... Quien le puso el nombre de mar a este lago no lo tuvo muy difícil...




Al final, llegamos al de 4 horas de nuevo al refugio, cansados de tanto patear, de meter la pezuña en la nieve, de tropiezos, de resbalones, de pensar en las raquetas que no tenemos, pero felices y contentos por el regalo que nos hemos dado esta mañana

Quedaba la vuelta, cargar la mochila de nuevo, una bajada interminable, el cansancio, algún que otro resbalon más, para llegar a Sallente a las 6 de la tarde, después de más de 7h sin casi luz y emprender la vuelta, todo así de golpe

Parando a cenar en la Pobla pensamos, intuimos, nos dijimos algo que llevabamos rumiando unos cuantos días, unos cuantos meses, quien sabe si unos cuantos años... "¿y si fuera aquí?" Quizá nuestra estancia de una semana en la Vall Fosca y alrededores no había sido sólo para montañear, quizá sin darnos cuenta nos estaba dando la clave de nuestro futuro inmediato, nos estaba enseñando la puerta de entrada a donde siempre, sin darnos cuenta, habíamos querido ir a parar...

A nuestro Pirineo, al único que hay, al mejor...


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Texto: ©Iñaki Barettini
Fotos: ©Iñaki Barettini (inakibarettini@hotmail.com) y ©Elena Castillo (elenafcp@hotmail.com)

2 comentarios:

  1. Mira que algú com tu, acostumat a dur un armari rober a l'esquena, un geerraonzista de pro!, i no dur unes raquetes? tse, tse!

    Ganes de quedar-s'hi a viure, sempre! :)

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  2. Esta vez me las compro, ya que al final si que me vine a vivir por aqui!!

    Si quieres ver lo que hago ahora

    www.pirenetrek.com

    Saludos!

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