Entradas populares

Día 2 de Bhulbhule a Ghermu: "34 kilos a la espalda" (17.10.2010)


¿Hay un hombre ahí debajo? (©Iñaki Barettini)
Segundo día del camino y por primera vez en este viaje, observo algo que va a ser una constante durante los próximos días; allí donde mires, en cada esquina, camino, paradita o lodge te encuentras con porteadores. Es imposible visitar esta zona de los Himalayas y pasar por alto el oficio más duro, desagradecido y poco valorado que existe en esta parte del mundo. El "porter". La vida del porteador es dura. Muy dura. La mayoría son gente pobre, que pertenecen a familias muy numerosas y donde dedicarse a llevar las mochilas de los extranjeros que vienen a la montaña es un trabajo que no les reporta mucho dinero, pero si el suficiente para ir tirando, mas mal que bien todo hay que decirlo, y así contribuir a la sufrida y necesitada economía familiar.

Un porter puede ganar de 500 a 700 rupias nepalíes (de 5 a 7 €) al día, por un trabajo agotador, llevando la carga de una, dos o incluso tres personas, durante todo el día, por caminos embarrados, escalones interminables, pasos nevados en altitud, de pueblo en pueblo, de circuito en circuito. Para ello no suelen llevar esas cómodas y caras prendas de ropa técnica, con chaquetas “Goretex, botas “Waterproof“o camisetas “Wind Stopper”. Más  bien modelos con un “branding” un poco más artesanal: una chaquetilla modelo “Grandmother-Abuela”, sandalias o chanclas estilo “Jesus Christ” o pantalones de pana versión “Cuéntame” es lo que conforma su indumentaria habitual.

La jornada puede extenderse por unas  5 o 7 horas, dependiendo de la longitud de la etapa o del ritmo al que vaya el grupo para el cual están trabajando. Siempre se repite más o menos la misma dinámica. Muy pronto, a eso de las 6am toca serenata. Hay que deshacer el campamento del día anterior, guardarlo todo y salir deprisa para coger una cierta distancia con el grupo, ya que al llevar más peso se avanza más lentamente. Mientras tanto, los clientes se levantan, se asean, desayunan y comentan los planes del día con el guía. Luego salen como una hora después, tranquilamente, con su ligera mochilita de día, dispuestos a disfrutar del paisaje y hacer fotos, reír, parar a tomar un café o un té, unas barritas de chocolate, unas galletitas, lo que sea.  Mientras tanto, las caravanas de porters van avanzando pausadamente por los caminos, como un reguero de obedientes hormigas que a veces, vistos desde detrás en la distancia, parecieran como solitarias piernas andantes. Como los nepalíes son tan pequeñitos de estatura, a veces se produce alguna situación un poco cómica cuando ves a uno de ellos cargar con un macuto enorme de mochilas, unas encima de otras atadas como un bloque y de donde apenas les ves sobresalir por debajo, agachados ante el brutal peso que les hace encorvarse hacia abajo. Otras, en una cuesta y desde arriba, ves aparecer antes a las mochilas que al hombre, pareciendo como si aquella tuviera vida propia y estuviera caminando sola, preguntándote dónde diablos está el porter que debería ir por debajo....

No hay muchos momentos de ocio en su rutina diaria, mas allá de las pocas paradas técnicas para ajustarse la carga, beber un poco, coger algo de aliento y continuar. Una vez llegado al destino, su jornada aun no ha concluido. Muchas veces han de deshacer parte del equipaje para montar el campamento donde dormirán, y en caso de estar en una expedición en altitud, y no haya ningún lodge a la vista, también montar una pequeña cocina en la que preparar la cena de los clientes y los guías. Después serán ellos los que coman, algunas veces es posible que no haya comida específica para ellos y tengan que tirar de las sobras de la cena principal. En caso de que el alojamiento sea en un lodge, si hay sitio suficiente podrán dormir tirados por los comedores, bien en el suelo o bien en los largos bancos que hay alrededor de las largas mesas. Si el comedor es muy pequeño o hay mucha gente, que a su vez también llevan sus porteadores, puede que toque entonces montar la tienda de campaña e improvisar una noche cuasi “al raso” a unos cuantos miles de metros de altitud, con un frio y humedades tremendas. Y así durante unos 20 días, hasta acabar el circuito y tratar de conseguir "plaza" en otro grupo, durante otros 15-20 días, aprovechando la temporada, Octubre y Noviembre, Marzo y Abril, del Annapurna al Everest, del Everest a Lantgtang, o al Manaslu, o quizá al Dolpo, o a Mustang quién sabe, de trekking en trekking, mes tras mes, año tras año...

Así que durante nuestro segundo día, comenzando en Bhulbhule y terminando en Ghermu, ha sido donde hemos tropezado con varios grupos de porteadores y empezado a observar esa dura y espartana dinámica. Nos hemos encontrado a un grupo de israelíes, gente de unos cuarenta y tantos, cincuenta años a los que no se les ve muy montañeros y llevan un grupo de porteadores con los que nos hemos ido cruzando durante toda la jornada. Van hasta los topes de carga, uno de ellos exageradamente cargado, con dos mochilones enormes atados con una cuerda para formar un único “fardo” y encima de esa “construcción” llevar su propia mochila. En una de esas veces que nos hemos visto y hablando con él, me ha dicho que en total, toda la carga que lleva pesa ni más ni menos que 34 kg!  Si, si, ¡¡¡TREINTA Y CUATRO kilos!!! Pienso para mi, un poco culpable y hasta avergonzado, que me voy a pensar muy bien la siguiente vez que se me ocurra quejarme del peso de mi mochilita en comparación con la suya, la cual apenas llega a los 14! No me quiero imaginar lo que ha debido de sufrir el pobre en la primera y casi única subida del día, una empinada cuestecita de unos 45 minutos, rematada (¡cómo no!) con unos cuantos escalones finales hasta el pueblito de Bahundanda en lo alto de una colina. Allí hemos podido descansar un buen rato y disfrutar del día de hoy, que es señaladísimo en la cultura nepalí. Octubre es el mes del “Festival” en Nepal. Unas dos semanas a partir de mitad de mes, coincidiendo con la recogida de las cosechas y la matanza de animales (cabras, cerdos) para preparar el duro invierno que se avecina desde Diciembre hasta Marzo. Y hoy, domingo 17 de Octubre es uno de los días importantes. A la vez, también iba pensando en el sufrido porter y en las cosas que llevará en la mochila de una de las integrantes del infame grupo. Seguro que maquillaje, secador de pelo, pintalabios, 2 o 3 botes de champu, 3 o 4 chaquetas termicas, 4 pantalones de los que apenas usara 2, dos, quizá tres pares de botas de trekking de repuesto "por si acaso". Efectivamente, todo ello imprescindible en la montaña, como no!

Cuando llegamos a Ghermu decidimos parar a hacer noche en un lodge bastante coqueto casi ya al final del pueblo. En él nos atienden unas chinas que no hablan casi nada de ingles y con las que nos tenemos que entender un poco por medio de señas, otro poco porque nos ayuda el guía de dos parejas de europeos con los que apenas entablamos conversación durante la cena.

Al irme a la cama no puedo dejar de pensar en el porter y en sus 34 kilos, un chaval que no tendrá más de 20 años, que posiblemente no habrá hecho otra cosa en la vida que ser porteador y que posiblemente tampoco haga otra cosa más que eso el resto de la misma. Y aun así recuerdo su mirada risueña, su conversación amable, su tono de voz tranquilo, su sonrisa sincera... Y pienso en cuanto me queda aún por aprender..!

Lamjung Himal al fondo(©Iñaki Barettini)
Una paradita para tomar algo (©Elena Castillo)

Hoy toca montar el campamento... (©Iñaki Barettini)
También es bueno divertirse un rato (©Iñaki Barettini)
Rio y monte, buena combinación (©Iñaki Barettini)
Pueblito en medio del camino (©Iñaki Barettini)
Que niña nepalí tan maja (©Iñaki Barettini)
Bahundanda al fondo (©Iñaki Barettini)
La subidita final (©Iñaki Barettini)
No llegamos nunca! (©Iñaki Barettini)
Hoy es un dia especial (©Iñaki Barettini)
Un zumito a medio camino (©Iñaki Barettini)
¡¿Es posible que hasta aquí llegan las camisetas del Barsa?! (©Iñaki Barettini)

Texto: ©Iñaki Barettini
Fotos: ©Iñaki Barettini (inakibarettini@hotmail.com) y ©Elena Castillo (elenafcp@hotmail.com)

No hay comentarios:

Publicar un comentario