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Día 11: de Tilicho Base Camp a Tilicho Lake y vuelta a T.P.H: "Magnifico Tilicho Lake!" (26.10.2010)

Sobran las palabras
Día de extremos el de hoy. Por un lado, hemos experimentado la frustración y la posibilidad de fracaso muy de cerca, hasta el punto de asumirlo y darlo casi por hecho. Por otro, hemos sido capaces de rehacernos y evitarlo a base de coraje, tozudez y un punto de irresponsabilidad. Así que con este panorama, el  hecho de que todo acabe bien, le da aun más valor si cabe a lo conseguido. Eso sería, en resumen y pocas líneas, el final feliz (si!, a veces existen!) de nuestra experiencia en Tilicho Lake.

Después del resumen, la historia al completo.

No comenzamos muy bien el día después de haber dormido en el peor lodge de todo el camino hasta el momento. Un cubículo cutre, gélido y sin luz, donde solo moverse ya daba bastante grima, no fuera a ser que levantásemos polvo y fuera a salir vete tú a saber que de por allí abajo... No falla. Como siempre, los peores sitios son los más caros y donde peor te tratan. Esta mañana otra vez han pasado de nosotros, nos han dado fatal de desayunar, el te frio entre otras cosas (con este frio no es ninguna tontería ya que es la principal fuente de calor) y luego nos han puesto caras raras al decirles que les dejábamos las mochilas para que nos las guardasen hasta la vuelta. En fin, consecuencias de ir a nuestro rollo sin guías, porters ni nada de nada; que no les interesas...

Que cara mas dura, ni que fueran politicos!
Tenemos una ardua tarea por delante en el día de hoy. Subir hasta Tilicho Lake, con 900m de desnivel y una altitud final de más de 5000m, estar un rato por allí, bajar y por la tarde volver por el mismo camino de ayer hasta el Peak Hotel. Y bueno, a que vienen tantas prisas? Pues que no queremos pasar otra noche como la de hoy en el Base Camp. No queremos!

Así que esto implica unas 3-3,5 h de subida, 2-2,5 de bajada, más otras 3-3,5 de vuelta hasta el hotel "bueno". 8-9 h en total, con más de 2000m de desnivel acumulado y sin contar paradas ni descansos ni el tiempo que queramos pasar ahí arriba. Así que vamos a ir un poco a la carrera, pensando no solo en la llegada sino en lo que nos espera de vuelta.

Camino de Tilicho y Gran Barrera de fondo
Un respiro por favor...
Dura subida...
Pronto nos damos cuenta de que esto va a ser más difícil de lo que parece. La subida es bastante dura, el camino es bueno, pero los empinadísimos ziz-zags y el poco oxigeno en esta altitud no perdonan. Cuesta terriblemente subir y hemos de parar con cierta frecuencia a coger aire ya que vamos resoplando como burros de carga. Y eso que en teoría ya estamos aclimatados y que llevamos una mochilita de nada con solo las cosas del día, que si no... Aunque por otro lado el paisaje es espectacular. Apenas hay palabras para describir esta maravilla de la Naturaleza. Estamos metiéndonos cada vez mas valle adentro y tenemos justo enfrente el incomparable paisaje de la Gran Barrera, esa infranqueable muralla de roca y hielo que esconde al Annapurna I. A nuestra izquierda nos van acompañando montañas como Khansgar Khan (Tilicho Peak), Glaciar Dome o Gangapurna, míticos "sietemiles" que parecen estar ahí mismo, al alcance de nuestras manos.

Glaciar Dome y Tilicho Peak
El tiempo se nos echa encima ya que avanzamos más lentamente de lo esperado. Cuando llevamos 4h y llegamos a una especie de plateau donde pensábamos que ya encontraríamos el lago, se nos cae el mundo encima al decirnos un guía de otro grupo con el que nos hemos ido cruzando, que aún queda otra hora más! Oh dios! se masca la tragedia... No podemos estirar mas el tiempo. Estamos sobrepasando incluso el colchón de margen, sin contar el tiempo que aun nos queda para llegar y el que queramos estar arriba. Que frustración! Parece que no queda más remedio que volver atrás y perdernos el lago. Rebelándonos contra la lógica, el corazón nos impide darnos la vuelta. La cabeza dice lo contrario pero afortunadamente las piernas no obedecen y deciden seguir y seguir por su cuenta, maldiciendo nuestra suerte, pero siguiendo hacia adelante, sin hacer caso de la razón y vengando de alguna forma todas aquellas veces en que por múltiples razones, hubo que darse la vuelta, posponiendo la gloria para otra ocasión. Pero esta vez no. Esta vez toca la buena. No hay marcha atrás posible. No ahora, después de todo lo sufrido por llegar hasta aquí. No, no nos vamos a quedar con la miel en los labios, estando tan cerca nuestra meta... Esta vez no. Y no es una hora, el guía no tenía razón. En 20 minutos llegamos y el panorama de lo que vemos hace que estallemos en lágrimas. Emoción contenida de casi 5h de subida, rabia de pensar que de habernos dado la vuelta, después de 3 días de esfuerzo, no hubiéramos podido contemplar este maravilloso espectáculo, este lugar único, mágico, magnifico e increíble, imposible de describir. El lago más alto del mundo y posiblemente el más bello, y para nosotros, el más difícil y el más emotivo. No cantamos sino que lloramos la victoria, por esta y por todas las otras en las que no hubo premio. No podía haber mayor recompensa que la de hoy. No podía haber un final mejor para esta épica historia de Tilicho Lake...

Victoria!
Hasta aqui hay un chiringito de tes...
Satisfaccion!
Parece irreal!
El azul mas precioso que vi en mi vida!
Solo tenemos media hora para pasar allí, pero nos sabe a gloria después de haber creído que todo estaba perdido. Hacemos fotos y más fotos, pero ninguna parece merecer a la realidad. Con pena de no haber podido pasar más tiempo, nos cuesta emprender el camino de vuelta. Nos vamos pensando en volver alguna otra vez, quizá a explorar Mesokanta, un paso cercano que atraviesa el lago y acorta el camino de bajada hasta Jomsom, pero que requiere de logística (porters, guías y tiendas) al no haber alojamiento en las cercanías. Quien sabe en un futuro...

Vamos bajando...
Ahora toca correr!
La bajada la hacemos literalmente a la carrera, y recuperamos la hora y media que llevábamos de retraso. Al ser un buen camino, para nuestra sorpresa no nos cuesta apenas bajar, y con el día que hace y las vistas tan extraordinarias, casi se convierte en un juego. Vamos a contrarreloj, como los ciclistas, recortando tiempo en cada esquina, en cada segundo, a cada revuelta... Llegamos al lodge del Base Camp, de infausto recuerdo, donde comemos algo y cargamos las mochilas. Son casi las tres de la tarde y tenemos el tiempo justito justito para llegar a nuestro destino antes de que se haga de noche. Y nosotros que pensábamos que no tendríamos tiempo...

Por el camino de vuelta volvemos a gozar del paisaje y del vértigo en esta zona tan escarpada y con unos pasos que realmente dan un poco de miedo. Un resbalón tonto y zas! para abajo... Aunque más que por la peligrosidad del camino en sí, es por el peso que llevamos. Es muy fácil desequilibrarte y poder caer al vacío cargando estos mochilones de más de 15 Kg...

Que vertigo!
Un resbalon y...
A eso de las 6 y media de la tarde, casi ya oscureciendo, llegamos al Peak Hotel. Conseguimos la última habitación disponible (otra vez al límite). No hay nada como una buena cena y el calorcito del fuego (hoy si!) para recomponerse, desacelerar un poco, saborear y darnos cuenta de lo vivido.

A pesar de todo lo sufrido, o también por ello, Tilicho siempre permanecerá en nuestra memoria. Un lugar irrepetible y único para todo amante de la montaña y de la Naturaleza. Un lugar al que ya estamos deseando volver nada más haber abandonado...

Final de dia atardeciendo sobre el Manaslu
Texto: ©Iñaki Barettini
Fotos: ©Iñaki Barettini (inakibarettini@hotmail.com) y ©Elena Castillo (elenafcp@hotmail.com)

1 comentario:

  1. Quina meravella, i quina angoixa pensant arribarem? no arribarem? I si, això de fer-se de portejador d'un mateix sol ser força perillós en alguns passos ;)

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